viernes, 13 de enero de 2017

Encuesta sobre Actividades del Observatorio de Salud

Te invitamos a tomarte unos pocos minutos para responder nuestra encuesta, que nos ayudará a diseñar la agenda temática de este año del Observatorio. Son sólo tres preguntas

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Programa de Actualización en Derecho de la Salud, Gestión de Organizaciones Sanitarias y Biolegislación





Dirigido a profesionales provenientes de las ciencias jurídicas y médicas, economía, enfermería, estadística, trabajo social, salud mental entre otros, de los sectores público, privado y de la seguridad social

jueves, 12 de enero de 2017

¿Cuántas muertes se evitarían reduciendo un 10% el consumo de sal?

Un grupo de científicos investigó qué sucedería si las personas adoptasen los hábitos recomendados por la OMS por una década.

Los analistas proyectaron posibles resultados de medidas gubernamental en un periodo de 10 años (iStock)La sal casi siempre da el presente en cada menú de los argentinos. Siendo el ingrediente favorito y esencial para la mayoría, las comidas sin su aporte no tendrían el mismo sabor y el paladar haría de lado a los platos que no contengan su toque distintivo. Condimento que se instaló en el centro de debate en torno a sus efectos para la salud, a lo largo del tiempo fue asociada con aumentos del riesgo de hipertensión y de enfermedades cardiovasculares.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que la ingesta máxima de sodio es de 5 gramos por día. El ente alertó que la mayoría de los adultos sobrepasan el número, oscilando entre 9 a 12 gramos por día en promedio, lo que resulta en un estimado de 1.648.000 muertes anuales por enfermedades cardíacas en todo el mundo.

Estas cifras funcionaron como base para abordar el tema y elaborar un reciente estudio -publicado en la revista médica The British Medical Journal (BMJ)– que reveló que con solo reducir el 10 por ciento del consumo de sal, se podrían salvar millones de vidas en el mundo.

Un grupo de especialistas estadounidenses y británicos dirigidos por la Universidad Tufts de Boston, Estados Unidos, analizaron en primera instancia los costos y los efectos en la salud de una serie de reducciones de sal, divididas por edad y sexo dentro de cada país. A continuación, estimaron los años de vida ajustado por discapacidad (DALY, por sus siglas en inglés), que es una medida de la cantidad total de la carga de la enfermedad, expresada como el número de años perdidos debido a la mala salud, discapacidad o muerte prematura.

Los resultados son contundentes: si se redujera el consumo de sal en un periodo de 10 años, se podría haber evitado perder cada año 5,8 millones de años de buena salud, con un costo de solo 1,13 dólares por persona. El precio es insignificante con las estadísticas de la OMS, que estima que cada año se podrían evitar 2,5 millones de defunciones si el consumo de sodio a nivel mundial se bajase al nivel recomendado.

El estudio calculó el coste de la estrategia pública para intentar reducir el consumo del aditivo en 183 países, actuando de forma coordinada con la industria. En este punto, llegaron a la conclusión de que con campañas gubernamentales se podría frenar la importante mortalidad vinculada al ingesta excesiva de sal por la módica suma de 0,10 dólares por persona.

Los investigadores argumentan que implementar estrategias de gobierno para una "regulación suave" mediante la combinación de acuerdos industriales y la promoción de la educación pública para reducir el sodio en la dieta será "altamente rentable en todo el mundo, incluso sin tener en cuenta el potencial de ahorro de salud".

Fuente: Infobae

martes, 10 de enero de 2017

Aborto: denunciaron limitaciones en el acceso a los procedimientos legales en Santa Fe

Reclamo. Organizaciones de mujeres notificaron al Ministerio de Salud que detectaron reiterados incumplimientos de los protocolos para los casos de gestaciones avanzadas.

Acciones. Reclamaron que se realicen los controles necesarios para garantizar el pleno ejercicio de los derechos de las mujeres.El año pasado, el hospital Iturraspe fue noticia porque, pese a no estar inscriptos en el Registro de Objetores de Conciencia, todos los médicos del servicio de Ginecología se negaban a realizar abortos no punibles (ANP). Pasó el tiempo y la situación no cambió pero la provincia buscó garantizar el ejercicio de ese derecho a través de otros centros de salud y hospitales. Ahora, las organizaciones que defienden los derechos de las mujeres alertaron que no se están cumpliendo los protocolos nacionales para el acceso a la interrupción legal del embarazo (ILE).

La semana pasada, distintas organizaciones del movimiento de mujeres presentaron una nota al Ministerio de Salud de la provincia para dar a conocer "las vulneraciones al derecho a la salud de las mujeres que se vienen produciendo en los hospitales Cullen e Iturraspe".

Los protocolos vigentes establecen las distintas intervenciones que se recomiendan para la ILE en función de la cantidad de semanas de gestación. Así, primero se establece realizar el procedimiento utilizando misoprostol de manera ambulatoria. Pero, pasadas las 14 semanas, se instruye la importancia de la internación de la mujer para un mejor control y mayor seguridad.

"El problema que tenemos es que esas intervenciones se tienen que hacer en hospitales de alta complejidad. Acá tenemos, por un lado el Iturraspe que tiene a todo su equipo como objetor de conciencia y no toma los casos; y, por el otro lado, en el Cullen se toman las situaciones pero no de acuerdo a los protocolos y la Organización Mundial de la Salud", detalló a Diario UNO, Ángeles Guerrero, integrante de la Multisectorial de Mujeres y de Las Ana María, un grupo de socorristas que asesora y acompaña a mujeres en el ejercicio de su derecho a la ILE.

Y señaló que, a través de la nota, se solicitó al Ministerio de Salud que organice el sistema de salud y arbitre las medidas necesarias para garantizar los procedimientos. "También queremos que se retome el proceso de registro de objetores de conciencia porque muchos profesionales se declaran objetores sin estar inscriptos y eso es una irregularidad, no es el ejercicio de su derecho", detalló.

La legislación

En la Argentina, el aborto no está penado cuando corre riesgo la vida o la salud de la madre y cuando la gestación ha sido producto de una violación. En 2012, el fallo F.A.L. de la Corte Suprema de Justicia de la Nación estableció que la mujer que ha sido violada no necesita orden judicial para el procedimiento sino que basta con la firma de una declaración jurada. También estableció la necesidad de que existan protocolos en los hospitales para que no se obstaculice el ejercicio de ese derecho.

Muchas mujeres llegan a los centros de salud para solicitar la ILE con gestaciones avanzadas porque no habían tomado conocimiento de su estado o bien no recibieron el asesoramiento necesario. "Una de ellas le dijo a su médico que no deseaba continuar el embarazo y él le dijo que no estaba de acuerdo aunque sea una práctica legal y que no le iba a proveer información. A partir de ahí, esa mujer comenzó una búsqueda sin suerte hasta que ve una pintada con el número de Las Ana María", contó Guerrero.

Y aclaró que, en todos los casos de gestaciones avanzadas que acompañaron, las mujeres habían sufrido o sufrían al momento de solicitar la ILE situaciones de violencia dentro de su entorno familiar.

La reiteración de las dificultades de esas mujeres para acceder a los procedimientos que se prevén para esos casos fue lo que impulsó a las organizaciones –entre las que están Las Ana María, la Multisectorial de Mujeres, la asociación civil Palabras e HIJOS– a realizar el pedido a la cartera de Salud.

"Esta forma de violencia institucional pone en peligro la vida de las mujeres, ya que su palabra o su voluntad no es tenida en cuenta y se las excluye de la atención sanitaria que la complejidad de sus situaciones requiere", indicaron las organizaciones en un comunicado.

Y agregaron: "El accionar de estos profesionales contradice lo que establecen las leyes y los protocolos de atención ministeriales. Por ese motivo urgen medidas que equilibren una situación de desigualdad producida a instancias de los efectores sanitarios de alta complejidad de nuestra ciudad. Es un rol indelegable del Ministerio de Salud organizar los recursos humanos de forma que habilite el acceso a los derechos que es obligación garantizar desde la salud pública".

En ese sentido, Guerrero señaló que no se buscan proclamaciones sobre la temática sino "políticas públicas activas" y que se realicen los controles necesarios para que los profesionales que no están inscriptos en el Registro Público de Objetores de Conciencia garanticen las prácticas vinculadas a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en todos los centros de salud y hospitales santafesinos.

Fuente: Diario Uno

martes, 3 de enero de 2017

Piden que se amplíen las licencias por maternidad y paternidad

La Argentina está en el 25% de los países donde se otorgan menor cantidad de días ante el nacimiento de un hijo; Unicef y la OIT recomiendan cambiar la legislación.

Fernanda y Scott se reparten la crianza de su bebe recién nacidoSi Mariela Santa Rita, que acaba de ser mamá de Milena, viviera en Croacia, podría tomarse una licencia por maternidad de 54 semanas, y Ramiro, su marido, siete días laborales. Si vivieran en Francia serían 22 semanas para ella y un día para él. En Estados Unidos le tocarían 12 semanas, pero sin goce de sueldo, y a su marido, nada. Y si vivieran en Túnez serían un mes para ella y un día para él. 

Pero como viven en la Argentina, Mariela pasará dos meses junto a su beba, ya que su licencia comenzó un mes antes del nacimiento. El papá se reservó las vacaciones para estar presente. Le parecían pocos los dos días que marca la ley.

Sin embargo, a pesar de las recomendaciones de organismos internacionales como Unicef o la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre la necesidad de modificar la legislación y ampliar las licencias por maternidad y paternidad, ninguno de los 31 proyectos que hay en el Congreso logró convertirse en ley.

Hoy, la Argentina se encuentra entre el 25% de los países que menos licencias les otorgan a las madres. En un informe de la OIT nos ubicamos en el puesto 113 de entre 148 países analizados.

Pese a esto, el viceministro de Trabajo, Ezequiel Sabor, adelantó que la ampliación de las licencias no está en los planes a corto plazo: "Para la Argentina, hoy la prioridad es enfocarse más en la productividad. Es absolutamente necesario centrarnos en la producción, y más días de licencia producirían menos días de trabajo", le dijo a la agencia Télam hace una semana.

Consultado por LA NACION, ratificó sus dichos y afirmó que se ampliarían las licencias para padres adoptantes y para familias que necesiten realizar un tratamiento de fertilidad.

Las palabras de Sabor despertaron la polémica. Tanto Unicef como la OIT insistieron recientemente en la necesidad de ampliar la licencia por maternidad a un mínimo de 14 semanas y a un óptimo de 18 semanas.

También se recomiendan medidas que tiendan a eliminar la discriminación de género en el ámbito laboral. Entre ellas, que los padres tengan al menos dos semanas tras el nacimiento y que se cree la figura de licencias familiares, que permita a los padres decidir quién de los dos se quedará al cuidado del bebe durante los meses siguientes a la licencia por maternidad y dentro del primer año de vida.

Aunque en el Ministerio de Trabajo se avanzó en un proyecto en este sentido, contemplando las licencias por paternidad y las licencias familiares, y en el Congreso hasta se creó una comisión bicameral para intentar consensuar y unificar los distintos proyectos, las declaraciones de Sabor provocaron incertidumbre.

Según confirmó el subsecretario de Estudios Laborales del Ministerio de Trabajo, José Anchorena, durante todo el año se trabajó junto a estos organismos internacionales en un proyecto para aggiornar la legislación argentina a la tendencia mundial.

La idea oficial es ampliar a 100 días las licencias pagas para madres y a dos semanas las de los padres. También se estudió la posibilidad de crear la figura de licencias familiares. "El establecimiento de la duración de las nuevas licencias se deberá definir en el debate legislativo. Hay que avanzar hacia una legislación moderna, adaptada a los tiempos y a las oportunidades laborales actuales, que logre un equilibrio entre la productividad y las medidas de cuidado y protección familiar. Pero hay que evitar que eso signifique una menor productividad", dice Anchorena.

Presiones

"Existen muchas presiones por parte de las empresas para que no se amplíen las licencias. Pero está comprobado que una buena conciliación entre la vida productiva y reproductiva redunda en una mayor productividad", asegura Gala Díaz Langou, coordinadora del Programa de Protección Social y Salud del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec).

"Los estudios en neurociencia hablan sobre la importancia de contar con los dos padres en la primera infancia. Durante los primeros meses de vida se desarrolla el 40% de los circuitos neuronales. Si un chico no recibe los cuidados que necesita en ese período, seguramente va a tener menor productividad en el futuro", dice Díaz Langou.

Cippec ha trabajado junto a diversas organizaciones de la sociedad civil en impulsar cambios en la legislación laboral. Promueve licencias de entre 14 y 18 semanas para madres, que incluyan a las mujeres monotributistas y a las que trabajan en la informalidad, que son el 50% de las mujeres que trabajan. Para los padres pide una licencia de 30 días y propone licencias familiares de 60 días durante el primer año de vida para que se tome el padre o la madre para cuidar a su hijo. "Que cada familia decida cómo acomodarse", dice Díaz Langou.

"Las normas laborales tienden a centrarse en demandas de tiempo de cuidado muy limitadas y relacionadas con la protección de la madre trabajadora en el período de gestación, alumbramiento, posparto y lactancia, y no necesariamente consideran las necesidades de los receptores del cuidado", dice Carina Lupica, asesora del Observatorio de la Maternidad.

"El marco normativo actual tiene fuertes sesgos de género y fortalece la concepción tradicional de mujeres cuidadoras y hombres trabajadores ideales, sin obligaciones o deseos de involucrarse en las tareas familiares y del hogar", concluye Lupica.

Unicef y la OIT lo recomiendan, pero el gobierno dice que no

Ezequiel Sabor - Viceministro de Trabajo: "Para la Argentina, hoy la prioridad es enfocarse más en la productividad. Es necesario centrarnos en la producción, y más días de licencia producirían menos días de trabajo"

Gala Díaz Langou - Coordinadora del programa de Salud del CIPPEC: "Los estudios en neurociencia hablan sobre la importancia de contar con los dos padres en la primera infancia, cuando se desarrolla el 40% de los circuitos neuronales"

Fuente: La Nación