No todos son mortales, pero pueden provocar complicaciones si no se detectan y tratan a tiempo. Se estima que alrededor del 20% -o uno de cada cinco- de la población desarrollará un cáncer de piel en algún momento de su vida.
Este fin de semana, trascendió que al actor Antonio Gasalla debió reorganizar su agenda laboral para recuperarse de una cirugía para extirparle un tumor cutáneo. Más precisamente, un carcinoma de piel, un tumor maligno y agresivo, pero no tan grave como el melanoma. Ayer, su hermano confirmó a Ciudad.com que "no es nada de vida o muerte" y que el actor "está haciendo un tratamiento".
La doctora Teresita Cravino, miembro del Comité Científico de la Fundación Argentina del Cáncer, explicó que el carcinoma de piel "es un tumor maligno, pero quirúrgicamente curable, como el caso del epitelioma o carcinoma basocelular, que es el más leve de todos, o el epitelioma o carcinoma espinocelular, de gravedad intermedia entre el basocelular y el melanoma". Agregó que los carcinomas son malignos porque "son agresivos localmente [...] En tanto, los melanomas, que también descubiertos a tiempo son curables, se diseminan a distancia [a otros órganos]. Por lo general, el epitelioma se da más en las zonas expuestas al sol".
