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viernes, 23 de septiembre de 2016

Muerte digna: en Chubut, un proyecto de ley busca ampliar los derechos de los pacientes

El texto plantea que ante casos de enfermedades irreversibles o terminales, el paciente pueda tener conocimiento pleno sobre su estado de salud y el derecho de poder decidir si quiere o no recibir tratamientos o medicación determinada.

Muerte digna: un proyecto de ley busca ampliar los derechos de los pacientesEl diputado provincial del Frente para la Victoria, José María Grazzini, presentó un proyecto que ya se encuentra siendo tratado en la Legislatura del Chubut , que busca derogar la Ley Nº 436; allí se plantea "una ampliación de los derechos civiles de los ciudadanos en Chubut", basadas en el Nuevo Código, Civil y Comercial en lo que respecta al proceso de la denominada "muerte digna".

Teniendo como eje que "la vida no es una obligación sino un derecho", es que se plantea cambios sustanciales en lo referente a los pacientes que se encuentren enfrentando enfermedades terminales, irreversibles o de agonía. Con la modificación del proyecto se apunta a "proteger" los derechos del paciente: "es darle la libertad al paciente de que pueda hacer el ejercicio del derecho en cuanto a la autonomía de voluntad y a la información sobre su estado de salud", detalló a El Patagónico.

La iniciativa contempla además a menores de edad, se busca que los pacientes puedan tomar decisiones con respecto a recibir tratamientos y/o medicación, de manera verbal, escrita o a través de sus propios familiares.

El texto ya fue presentado en las comisiones de la Legislatura para ser analizado y hasta el momento - según el diputado - ha tenido una buena recepción, teniendo en cuenta que es "un tema complejo para debatir en cuanto a que hace ruido en lo que hace a lo religioso y moral"

Fuente: El Patagónico

viernes, 2 de septiembre de 2016

Muerte digna y aborto legal: Neuquén aprueba el mecanismo de objeción de conciencia de los médicos

La Subsecretaría de Salud aprobó el mecanismo de objeción de conciencia para los profesionales de la salud. Resuelve la creación de registros específicos.

En los sistemas sanitarios se debaten con frecuencia cuestiones de convicción moral o religiosa.La Subsecretaría de Salud aprobó el “Documento sobre la objeción de conciencia en el contexto de la atención de la salud” y dispuso que cada centro asistencial cree su propio registro de objetores. La resolución busca garantizar el cumplimiento de las leyes nacional y provincial de derechos del paciente, y va en sintonía con lo que la Corte Suprema de Justicia fijó para los casos de aborto no punible y “muerte digna.”

El documento define la objeción de conciencia (OC) como la “negativa de una persona a realizar ciertos actos o tomar parte en determinadas actividades que le ordena la ley o la autoridad competente, basándose en razones de profunda convicción moral o religiosa.”

“Dadas las condiciones en las que frecuentemente se aplica la objeción de conciencia en la actualidad, pone en riesgo de menoscabar la autonomía de las y los pacientes, más que apuntalar la autonomía profesional”, se señala en el texto que fue elaborado por los integrantes de la Red de Comités de Bioética Asistencial de la provincia, aprobado por disposición 1460 del 16 de agosto de este año y publicado de forma íntegra en el último Boletín Oficial.

La meta es “regular el ejercicio de la OC sin que por ello se vea obstaculizado el acceso a las prácticas sanitarias.” Es por eso que el documento propone criterios para confeccionar protocolos en ámbitos sanitarios y un modelo de declaración de objeción (ver aparte).

Se aclara que “la identificación de las razones de conciencia con la de abstenerse a realizar prácticas abortivas ha contribuido a estigmatizar a los profesionales que sí la realizan, obstruyendo así el acceso de las mujeres a la interrupción del embarazo en condiciones de legalidad y seguridad”. Y agrega que se debe: “reconocer y garantizar a los profesionales que ofrecen cuidados, por ejemplo, a las mujeres en situación de aborto, el mismo derecho a actuar por razones de “buena conciencia”, como a aquellos que son objetores”.

Menciona que “son frecuentes las situaciones en que la OC deja de ser una prerrogativa individual derivada de la libertad de conciencia, para formar parte de las estrategias de lucha política de los grupos que intentan imponer visiones particulares de lo que se considera moralmente correcto, en contra de los principios que rigen un estado de derecho.”

En el documento se plantea que estos lineamientos son necesarios pues “en el contexto de la atención sanitaria, la OC se lleva a cabo en una relación asimétrica, casi jerárquica y a veces de sumisión entre el profesional y la persona que le toca asistir. Lo que de otras formas sería un simple ejercicio de libertad individual corre el riesgo de ser un acto que restringe la libertad y la dignidad del paciente. La simple expresión de las razones de la objeción podría tornarse en algunos casos, en una clase de ética personal, un sermón no requerido, una intromisión humillante en la esfera de las decisiones personales del paciente.”

El objetivo es regular la objeción de conciencia de los profesionales sin que se vea obstaculizado el acceso de los pacientes a las prácticas médicas.

Fuente: Río Negro

jueves, 28 de enero de 2016

Un paso hacia el buen morir

La Asamblea Nacional apoyó la “ley de final de la vida”, que permite aplicar la “sedación profunda y continua” a enfermos terminales que la pidan, y garantiza que la suya será la última palabra. La iniciativa todavía debe ser aprobada por el Senado.

La Asamblea Nacional francesa aprobó la “ley de final de la vida”, que permite la “sedación profunda y continua” para enfermos terminales que así lo soliciten, pero prohíbe la ayuda activa para morir, tanto sea mediante suicidio asistido o eutanasia. La norma, que fue resultado del consenso entre el oficialista Partido Socialista y los conservadores, y recibió tratamiento en foros nacionales desde 2012, ahora debe ser debatida en el Senado. La iniciativa –que fue promesa de campaña del actual presidente, François Hollande– estipula que los médicos estarán obligados a retirar medicamentos, hidratación y alimentación y aplicar esa sedación a los pacientes que padezcan una “afección grave e incurable”, tengan “pronóstico vital comprometido” y vivan un “sufrimiento que resiste a los tratamientos”.

El avance del proyecto de ley reavivó el debate en la sociedad civil. Por un lado, la Asociación por el Derecho a Morir con Dignidad denunció la “falta de ambición de los parlamentarios” porque “no representa ningún avance real para los pacientes en fin de vida ni para sus familias”. En cambio, la ONG Aliviar pero no Matar criticó el texto por considerarlo ambiguo, al no indicar explícitamente que la sedación no implica “provocar la muerte”. Partidos con representación parlamentaria como los radicales de izquierda y los ecologistas pidieron una ley de asistencia activa para morir. De acuerdo con un relevamiento realizado en marzo del año pasado por BVA Orange y dado a conocer por la cadena iTélé, el 96 por ciento de la población apoya el proyecto de ley. Durante su campaña electoral, Hollande se comprometió a impulsar la legalización de “una asistencia medicalizada para terminar la vida desde la dignidad”.

En Francia, existe ya una ley que garantiza el derecho a evitar el encarnizamiento terapéutico ya está contemplado legalmente, pero esta nueva norma busca asegurar que se aplique de manera “general y homogénea” en todos los centros médicos del país. Además, será el paciente quien tenga la última palabra acerca de la sedación; deberá hacerla constar por escrito, y su médico no tendrá posibilidad de apelar esa voluntad. En caso de que no pueda expresarla, la decisión recaerá en una persona a quien haya designado previamente y por escrito; esa designación no vencerá con el tiempo y lo que esa persona decida tendrá preminencia por sobre cualquier otra opinión. De acuerdo con el marco legal actual, quien tiene la última palabra acerca de la sedación profunda es el médico tratante.

Este proyecto de ley es el sucesor de otras normas aprobadas, sucesivamente, en 1999, 2002 y 2005. Su texto es resultado del consenso obtenido por el diputado socialista Alain Claeys y su par conservador Jean Leonetti, que definió la norma como la posibilidad de acceder al “dormir antes de morir para no sufrir”. Para Leonetti, además, la nueva ley evita “el enfrentamiento brutal entre la derecha y la izquierda, al mismo tiempo que un debate caricaturesco entre la moral y el progreso”. Cardiólogo de profesión y autor de la ley de 2005, Leonetti aseguró que la “cultura paliativa”, en referencia a los cuidados que se brindan a enfermos terminales, ya se desarrolló pero que “el mal morir continúa (sucediendo) en Francia”. Por su parte, Claeys evaluó que esta ley podría servir como un puente y una avance hacia una ley de eutanasia. “Antes de abrir otras etapas, seamos modestos: intentemos aplicar” esta ley y “hacerla conocer”, declaró el legislador.

La ministra de Salud, Marisol Touraine, declaró que la iniciativa marca “un avance histórico que pone la enfermedad en el corazón de la decisión”.

Fuente: Página 12

viernes, 14 de agosto de 2015

Colombia: lo que falta por regular en materia de muerte digna


Es claro que el debate sobre la eutanasia como método para garantizar una muerte digna no cesa ni lo hará con un acuerdo consensuado que deje contentos a todas las partes. No obstante, lo que sí se ha evidenciado es la necesidad de que el tema pase por el Congreso y defina una serie de puntos grises que merecen regulación.

muerte digna en colombiaComo señaló el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria, no es solo para que el tema deje en la sociedad “tranquilidad”, al pasar por el Legislativo, sino para hacer definiciones, poner límites, crear mecanismos, responsabilidades y mejoras en el sistema de salud.

Un punto lo plantea el exvicefiscal y Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad del Rosario, Juan Carlos Forero: se necesita legislar hasta dónde llega el derecho a la muerte digna y hasta dónde empezaría una posible responsabilidad de médico por no hacerlo.

Según explicó, más allá de la sentencia de 1997 que despenalizó el homicidio por piedad cuando existe la voluntad libre del enfermo terminal, lo cierto es que en el Código Penal no aparecen “las expresiones ni de eutanasia, distanasia, ortotanasia, ni activa ni directa ni voluntaria ni involuntaria”. Lo que hay son dos delitos, el homicidio por piedad (que sigue siendo delito sino se cumplen ciertas condiciones) y la inducción o la ayuda al suicidio.

Así, tiene que haber varios requisitos: un médico calificado, un paciente con enfermedad terminal, padecimiento o lesión incurable, que el móvil sea la piedad y que haya un consentimiento que, según la Corte Constitucional, tiene que ser libre, inequívoco, informado. No obstante, dice Forero, hay un vacío para los médicos.

“En 2002 se introduce el suicidio asistido piadoso y eso es una figura distinta porque en la eutanasia quien tiene las riendas del delito es el médico y acá puede ser cualquiera. Si el médico causa la muerte por piedad y se dan los requisitos, queda exonerado, pero si el médico decide ayudar para que el paciente sea quien tome las riendas y quien decida sobre vida, no está regulado y se podría ir a la cárcel”, apuntó.

Así, para el jurista, es claro que la actividad médica en el país podría estar sometida a una inseguridad jurídica que debe ser remediada por el Congreso. Pero no es el único tema. Ya el Gobierno Nacional, en cabeza del ministro Gaviria dijo que la eutanasia para niños debe desarrollarse por el Legislativo y no se incluyó en la Resolución de esa cartera que reglamentó el procedimiento en el país, tras orden expresa de la Corte Constitucional.

Dicha resolución incluye el derecho de los pacientes terminales de recibir atención en cuidados paliativos para mejorar su calidad de vida, mediante un tratamiento integral del dolor, alivio del sufrimiento y aspectos emocionales, sociales y hasta espirituales. Esto incluye, el derecho de los pacientes de desistir de un tratamiento que sea innecesario o que no garanticen una vida digna.

Dice el expresidente de la Corte Suprema de Justicia, Jaime Arrubla: “El paciente tiene derecho a que no practiquen sobre él medicina heroica, que no conduce a nada. Creemos que con llenarlo de aparatos llenarlo de aparatos le estamos haciendo un bien y lo que estamos haciendo es prolongando una agonía, no la vida”.

La esposa de Arrubla, Consuelo Devis, estuvo en coma 14 años y por su caso la Ley de Cuidados Paliativos lleva su nombre. De acuerdo con el jurista, se tiene que entrar a discutir igualmente el costo y las implicaciones que requieren este tipo de tratamientos para el sistema de salud y para la familia del paciente.

Precisamente, Claudia Ágamez, expresidenta de la Asociación Colombiana de Cuidados Paliativos, señala varios problemas. El primero es que son pocas las universidades que tienen una cátedra al respecto en las facultades de medicina, que son pocos los médicos que se dedican a esto y que el modelo no se acomoda a sus requerimientos en cuanto a acceso, abasto y servicios.

“Y el acceso y disponibilidad de los medicamentos opiodes”, dijo al hacer referencia a las regulaciones sobre los precios de estos insumos. Igualmente, para la profesional, no es claro todavía qué se entiende por enfermedad terminal y falta especificar cómo medir que dicho paciente ya tuvo los tratamientos existentes.

“¿Será que el paciente en lugares remotos tiene todo el acceso para modificar el curso de su enfermedad?”, se preguntó.

La importancia de los cuidados paliativos reside en que, según expertos que se dedican al tema, podría estarse confundiendo eutanasia con alivio del dolor, en donde el sufrimiento y la falta de infraestructura, sumado a factores sociales, podría hacer creer que es la única opción.

El director de la Clínica para el Alivio del Dolor y Cuidados Paliativos de la Universidad del Rosario, John Jairo Hernández Castro, señaló que ha tenido que enfrentar casos en donde pacientes piden inicialmente la eutanasia y tras la asistencia, desisten. “Se manejan tratamientos, a la familia, se buscan cuidadores, se capacitan. Las personas quieren una oportunidad de vida, de organizar cosas. Pero, ¿cuántas personas estamos capacitadas para esto?”, apuntó.

El tema va incluso a que el paciente suele llegar a un médico paliativista en fases muy avanzadas. Para Hernández la interconsulta debería darse desde el diagnóstico de un cáncer por ejemplo. Ya, dice el profesional, si el paciente aún así quiere la eutanasia se debe practicar luego que se cumplan los requisitos.

Ahora, si bien el debate que se ha originado en el país ya centra puntos tan específicos como estos, no parece claro que el tema en el Congreso se dé rápidamente teniendo en cuenta que pasaron 17 años sin que lo hiciera, a petición de la Corte.

El senador Armando Benedetti dijo en un foro reciente que “los compañeros míos le tienen pánico a legislar sobre esto”.

En contra, el conservador David Barguil explicó que no hay temor a hacerlo, que la eutanasia no puede convertirse en salida fácil y que no puede reducirse a estigmatizar las posturas religiosas. “Me parece una solución facilista que tendrá que ser resulta de una profunda discusión para que como sociedad lo asumamos con toda la responsabilidad”, precisó.

Fuente: El Universal

miércoles, 27 de mayo de 2015

El caso de Jeffrey Spector, un enfermo de cáncer, reavivó el debate por la eutanasia en Gran Bretaña

El empresario de 54 años tenía un tumor en la columna vertebral que lo dejaría paralítico y decidió terminar con su vida en Suiza; "Me voy antes de mi hora, pero no estoy asustado", dijo antes de morir.

El miércoles último, Jeffrey Spector, un empresario británico de 54 años, viajó a Suiza con su familia y amigos. Al día siguiente, comió con ellos en un restaurant y todos sonrieron para una foto. Pero detrás de esa sonrisa, había dolor. Era la última cena. Dieciséis horas después, Jeffrey Spector murió en el centro de suicidio asistido Dignitas, en Zurich. Huyó así, "demasiado pronto" -como él mismo admitió- de un cáncer en la columna vertebral que lo llevaría a una parálisis.

"Me estoy precipitando", admitió frente a una cámara de Dignitas antes de morir, según reprodujo el diario británico The Telegraph."No me juzguen", pidió.

Spector, casado con Elaine y padre de tres hijas -Keleigh (21), Courtney (19), and Camryn (15)- fue diagnosticado con cáncer en la parte superior de la columna vertebral en 2009, cuando fue al médico por un fuerte dolor en su espalda y cuello.

El médico le dijo que el tumor estaba ubicado en una zona altamente peligrosa, por lo que sacarlo no era una opción. Como consecuencia, le extrajeron algunos huesos para aliviar la presión, pero le advirtieron que eventualmente el cáncer lo iba a dejar paralítico del cuello hacia abajo.

Un año después, Jeffrey averiguó en Dignitas, una asociación por una muerte digna en Zurich, cómo era el proceso para morir cuando él deseara. Tuvo que ir a Suiza porque en Gran Bretaña el suicidio asistido y la eutanasia son ilegales.

En los últimos meses, los dolores aumentaron y Jeffrey sintió que la parálisis era inminente. Se llamaba a sí mismo "una bomba de tiempo caminando". Por eso, resurgió su idea de suicidarse. Antes, esperó a que su hija menor, de 15 años, rindiera los exámenes del secundario GCSE.

"Yo puse una fecha límite para que mi hija pudiera hacer sus exámenes. Pero ya estaba cuesta abajo. Tenía dificultades para usar mis manos... Ya no tenía presión en mis dedos. Sentí que la enfermedad había cruzado la línea roja y yo estaba cada vez peor", dijo en la entrevista a Dignitas, que además grabó los últimos minutos de Jeffrey.

"En lugar de irme tarde, me estoy precipitando. Lo llamo la opción menos peor, lo mejor para mi familia en el largo plazo", dijo.

"Yo era una persona sana, pero mi vida dio un giro de 180 grados. Lo que comenzó como un dolor de espalda en 2008 se convirtió en una enfermedad que me ha llevado a tener que tomar la decisión más horrible. Mis amigos, y sobre todo a mi familia, me han instado a no pasar por esto", recordó el empresario de Lytham St Annes, Lancs.

"Si hubiera sido más abajo en la columna vertebral, y perdía el uso de mis piernas, me habría angustiada pero podía hacer frente a la situación. Pero estaba destinado a parálisis total de mi cuello para abajo", remarcó.

"Algunas personas me van a criticar, pero no me juzguen. Nunca juzguen a nadie a menos que hayan llevado sus zapatos. Creo en mi derecho humano a la dignidad. Quiero poder tener una taza de té y sostener un teléfono. Quiero poder haber esas cosas solo", explicó.

"Creo que lo que estoy haciendo es en el mejor interés a largo plazo de mi familia. No están de acuerdo con esto, por supuesto, pero ellos aceptan que tenga mi propia opinión", agregó Jeffrey.

"Yo sé que me estoy yendo demasiado pronto -admitió- pero tuve pensamientos consistentes y sin la presión de grupo. Tenía que ser una decisión establecida por una mente sana. Si estoy paralítico y no puedo hablar... ¿qué esperanza queda? Yo soy una persona orgullosa, una persona digna e independiente. Soy yo quien está haciendo esto".

"Me voy antes de mi hora, pero no estoy asustado", dijo.

"Apoyamos y respetamos su decisión"

Ayer, a través de un comunicado, la familia hizo un racconto de la vida de Jeffrey desde su diagnóstico y pidió poder "llorar en privado" su pérdida.

Contaron que cuando se enteraron que la enfermedad no era curable, Jeffrey se contactó con Dignitas, "ya que tenía absolutamente claro que cuando llegara el momento, quería terminar con su vida con dignidad".

"Jeffrey fue particularmente claro en que no quería vivir una vida paralítico y dependiente de su familia para cuidar de él", expresaron.

"A principios de este año, la condición de Jeffrey se deterioró hasta el punto de que él creía que no tardaría en ser permanente y completamente paralítico. En consecuencia, pidió una cita para ir a la clínica Dignitas en Suiza para poner fin a su propia vida. Si bien esto fue, por supuesto, un momento difícil y doloroso, como familia apoyamos y respetamos la decisión de Jeffrey cien por ciento", dijeron.

"El miércoles 20 de mayo 2015, Jeffrey viajó a Zurich para ese mismo propósito, y el viernes 22 de mayo 2015, Jeffrey puso fin a su propia vida exactamente de la manera y en exactamente a la hora que quería", remarcaron.

"Si bien estamos compungidos y extrañamos mucho a Jeffrey, también reconocemos que él ahora está en paz y lejos del temor que lo rodeaba en las últimas semanas de su vida. Jeffrey puso fin a su vida con dignidad y control, que era su deseo abrumador", expresó la familia.

Fuente: La Nación

martes, 10 de marzo de 2015

Debate sobre la eutanasia en Parlamento de Francia

La propuesta no llega a recomendar inyecciones letales y evita los términos eutanasia y suicidio asistido.

La ley propuesta en Francia no llega a recomendar inyecciones letales y evita los términos eutanasia y suicidio asistido (horizontal-x3)El Parlamento francés comenzó el martes a discutir un proyecto de ley que permitiría a los médicos mantener sedados a los enfermos terminales hasta su muerte, en medio de un debate nacional sobre la legalización de la eutanasia.

La ley propuesta —respaldada por el gobierno socialista— no llega a recomendar inyecciones letales y evita los términos eutanasia y suicidio asistido.

El texto otorgaría "el derecho a una sedación profunda, continua, hasta la muerte" a petición del paciente, pero sólo cuando su estado apunta a su fallecimiento a corto plazo.

También obligaría a los médicos a acatar las instrucciones para el final de la vida, sean las expresadas por el paciente mismo o escritas de antemano, si el paciente ya no es capaz de expresar su voluntad.

Protestas en París

La propuesta llevó a la convocatoria de dos protestas muy diferentes el martes en París.

Unas 200 personas congregadas frente a la cámara baja la denunciaron como el equivalente de eutanasia disimulada, en tanto los partidarios de la eutanasia convocaron a una concentración para denunciar el proyecto por insuficiente.

Los médicos están divididos. La llamada sedación terminal o paliativa significa medicar al paciente hasta que muere de su enfermedad o de hambre.

El método no mata activamente al paciente. Pero algunos médicos sostienen que la eutanasia es más humanitaria que mantener al paciente sedado durante semanas.

Según el proyecto, la "nutrición e hidratación artificiales" son tratamientos médicos que se pueden suspender o no iniciar por pedido del paciente.

Fuente: El Nuevo Día

miércoles, 18 de febrero de 2015

Colombia: 'Aún hay muchos prejuicios sobre la muerte digna y la eutanasia'

Fundación que acompaña a enfermos terminales dice que el Congreso no ve el tema como prioritario.

Carmenza Ochoa, directora ejecutiva de la Fundación Pro Derecho a Morir Dignamente, habló de las implicaciones del fallo de la Corte Constitucional que le ordena al Gobierno, en un plazo de 30 días, reglamentar la eutanasia para enfermos terminales. Aunque desde 1997 ese alto tribunal despenalizó esa polémica práctica, el Gobierno estaba en mora de establecer reglas frente al tema, y el Congreso, de legislar.

¿Cómo reciben el ultimátum que la Corte Constitucional le da al Gobierno para que regule la eutanasia?

Recibimos el fallo con mucho beneplácito. Esperamos que por fin se llene ese vacío que lleva 18 años desde la salida de la sentencia de la Corte Constitucional que despenaliza la eutanasia. La Corte exhortó en 1997 a reglamentar y legislar en la mayor brevedad, pero no le puso un plazo perentorio a las autoridades, por lo que el Congreso no ha sido diligente.

¿Por qué tanta demora para definir las reglas en un tema tan trascendental?

En estos 18 años lo que hemos visto es que hay muchos prejuicios acerca de la muerte digna y la eutanasia. Ahora, el Congreso no lo ve como un tema prioritario. Muchos consideran que esto va a aumentar el número de muertes. Eso no es cierto porque ya son pacientes terminales que van a morir, la diferencia es que van a morir de una manera más digna.

Aunque la eutanasia fue despenalizada en 1997, las entidades que prestan el servicio de salud la siguen negando...

Así es. Le dicen a los pacientes que como la eutanasia no está reglamentada, no se comprometen a practicarla. Que no esté reglamentada la muerte digna lleva a que el médico corra el riesgo de que lo demanden y más adelante tenga que demostrarle a un juez que el paciente cumplía todos los requisitos para acceder a la eutanasia. Las EPS e IPS no quieren estar expuestas a ese riesgo.

¿Cómo debería ser la reglamentación de la eutanasia en pacientes terminales?

Se puede seguir el modelo de Bélgica y Holanda que ya tienen reglas al respecto. En esos países el Gobierno ha creado una comisión o le ha delegado a un comité de bioética la evaluación de las solicitudes de eutanasia de pacientes terminales. El médico que recibe la solicitud y considera que es válida, la lleva a un comité que estudia el caso y es quien finalmente da la aprobación o no. Así las instituciones de salud se libran del riesgo de que las demanden.

Ese comité interdisciplinario lo debe crear el Gobierno Nacional o podrían delegar, en Colombia, a universidades como la Javeriana o la Nacional que ya tienen comités de bioética en donde hay médicos, abogados, enfermeras, gente del común, que aportan al estudio de las decisiones de terminar la vida de manera digna.

En el caso de las regiones más apartadas, podría ser un comité en donde estén un juez del pueblo, el procurador delegado, el personero, personas que tengan una capacidad intelectual para estudiar las solicitudes.

¿En qué caso un paciente puede pedir que se le aplique la eutanasia?

Hoy en día se puede aplicar, pero como dije antes, los médicos no lo hacen por miedo a ser demandados por falta de reglamentación. Lo que ha dicho la Corte es que el paciente debe tener una enfermedad terminal en la que haya un intenso sufrimiento que no se pueda aliviar de otra manera o que el paciente no le haya servido el tratamiento o no lo quiera.

¿Qué pasa si el paciente que la solicita tiene una depresión o una enfermedad psicológica?

Los médicos deben haber analizado la situación del paciente y adicionalmente debe evaluarse la competencia mental de la persona que quiere optar voluntariamente por la eutanasia. Se debe analizar que tiene una enfermedad física, no psiquiátrica, porque por ahora es muy difícil decir cuándo un paciente enfermo mental es terminal.

El paciente debe ser competente mentalmente para tomar esa decisión. Es posible que por su condición de enfermo terminal tenga una depresión, pero lo que se debe analizar es que no sea una depresión de base, como enfermedad, la que lo llevó a hacer esta solicitud de querer morir, sino su condición física.

¿Qué tantos casos de eutanasia se han autorizado en Colombia?

En Colombia no hay muchos casos de muertes por eutanasia. Muchos enfermos mueren en condiciones indignas. Al año, en la Fundación Pro Morir Dignamente, acompañamos unas 30 solicitudes de enfermos terminales que quieren morir con eutanasia. Menos de la mitad de ellas, unas 12 aproximadamente, son aprobadas y se llevan a cabo.

¿La objeción de conciencia se puede justificar para negarle la eutanasia a un paciente?

En este caso el deber ser es que un médico pueda argumentar objeción de conciencia y negarse a practicar la eutanasia por sus creencias, pero debe remitirle el paciente a un médico que sí pueda hacerlo.

Fuente: El Tiempo (Colombia)

jueves, 22 de enero de 2015

California debatirá una ley de muerte digna tras el caso de Brittany Maynard

La campaña de la mujer que se suicidó en noviembre logra que se plantee una nueva ley en el estado del que se tuvo que ir para morir.

Un grupo de legisladores de California presentó este miércoles un nuevo intento por legalizar el suicidio asistido en el estado, acompañados por la familia de Brittany Maynard, la mujer de 29 años que con su muerte el pasado noviembre dio un impulso sin precedentes a este debate legal en Estados Unidos. El último intento de regular el suicidio asistido en California fracasó en 2007.

Brittany Maynard vivía en Oakland, California, cuando a principios del año pasado le diagnosticaron una agresiva forma de cáncer en el cerebro, incurable, que la mataría antes de dos años. Se acababa de casar y planeaba tener hijos. Tras el diagnóstico, decidió poner fecha a su propia muerte, el 1 de noviembre, y dedicar todo ese tiempo a promover las leyes de muerte digna en Estados Unidos.

Para ello se mudó a Portland, Oregón, con su marido y sus padres. Oregón es uno de los cinco estados que permiten el suicidio asistido, junto a Washington, Montana, Vermont y Nuevo México. Tuvo que dejar su casa e instalarse en la ciudad norteña solo para poder morir por su propia mano y legalmente. Maynard hizo público su caso a través de la organización Compassion&Choices, que promueve las leyes de muerte digna en EE UU, para llamar la atención sobre la falta de opciones en su propio estado, California, y en casi todo el país. 

“La mayoría de los californianos no pueden hacer lo que nosotros hicimos”, dijo este miércoles en el capitolio de Sacramento, la capital de California, Debbie Ziegler, la madre de Maynard, durante la presentación de la nueva propuesta de ley. “Sabíamos que no pueden dejar sus casas, sus trabajos, sus familias, sus amigos, sus mascotas. Nosotros tuvimos que hacer todo eso y añadió otra capa de dolor”, dijo Ziegler, citada por la agencia AP.

La campaña tuvo un enorme impacto. Maynard contó en varios vídeos distribuidos por internet y vistos por cientos de miles de personas como se iba encontrando cada vez peor. En un momento dado, pareció replantearse la fecha de la muerte porque se sentía con fuerzas para seguir, aunque era consciente de que algún día no podría tomar esa decisión por sí misma. Finalmente, tras visitar el Gran Cañón, una de las ilusiones de su vida, y celebrar el cumpleaños de su marido, Maynard se quitó la vida el 1 de noviembre con un medicamento eutanásico recetado por un médico de Oregón, rodeada de su familia.

La experiencia de Maynard, que llenó telediarios y páginas de periódicos durante meses, reveló que las encuestas suelen reflejar un apoyo general al suicidio asistido entre los estadounidenses. La iniciativa también tiene un amplio apoyo en la prensa de referencia, pero se enfrenta a la oposición de lobbies médicos y la iglesia católica.

La nueva propuesta es muy similar a la existente en Oregón. Permitirá a una persona con una enfermedad terminal y una prognosis de muerte en un plazo de seis meses pedir una medicación eutanásica. El paciente debe ser capaz de tomar la medicación él mismo, no administrada por los médicos, y estar en pleno uso de sus facultades mentales. Los impulsores de la iniciativa han anunciado que consideran la posibilidad de llevar la cuestión a una votación popular en California si fracasa de nuevo en el Legislativo.

Fuente: El País

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Los cuidados paliativos, un camino para los pacientes

La muerte de Brittany Maynard abre la polémica. No acortan ni alargan la vida, sino que buscan liberar de dolor a quien sufre. En el país hay 180 equipos especializados.

A partir del diagnóstico de una enfermedad que amenaza su vida, cada persona tiene derecho a los cuidados paliativos, que son brindados por un equipo médico para mejorar la calidad de vida. En la Argentina, las primeras experiencias privadas empezaron en 1982 y hoy hay 180 equipos especializados en cuidados paliativos en hospitales públicos y privados, casas de internación y organizaciones no gubernamentales. No acortan ni alargan la vida, sino que buscan que los pacientes estén libres de dolor. Tratan tanto los síntomas de la enfermedad como los efectos adversos de los tratamientos.

"Los cuidados paliativos se brindan a personas que tienen enfermedades como cáncer, esclerosis múltiple, la esclerosis lateral amiotrófica, la insuficiencia renal, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, entre otras", explicó a Clarín Graciela Jacob, coordinadora del programa de cuidados paliativos del Instituto Nacional del Cáncer, que depende del Ministerio de Salud de la Nación.

Desde 2002, la Organización Mundial de la Salud recomienda que los cuidados paliativos se brinden desde el momento del diagnóstico junto con el tratamiento curativo. "No son sólo para el final de la vida, ni tampoco son sólo para pacientes con cáncer", remarcó Jacob. "Aún en casos en los que ya no hay tratamiento curativo, hay mucho por hacer".

Se calcula que en Argentina 80 mil personas necesitan cuidados paliativos por año, pero sólo accede el 20%, informó Jacob. "El desafío es formar más profesionales, y promover más redes de trabajo. También es necesario que la gente sepa que el Programa Médico Obligatorio especifica que puede recibir cuidados paliativos". El equipo está formado por médicos, enfermeros, psicólogos, trabajadores sociales y terapeuta ocupacional, y se enfoca en tratar también los problemas psicológicos, sociales y espirituales asociados. No sólo se centra en el paciente sino que también atiende a la familia. Por ejemplo, en algunos hospitales ya ofrecen actividades como pintura o tango para que los familiares se relajen mientras los pacientes reciben los tratamientos como quimioterapias. "Es importante que se organice un plan de cuidado con la familia: que se reúnan con los profesionales y que se tengan en cuenta las necesidades del paciente", dijo Vilma Tripodoro, jefa del departamento de cuidados paliativos del Instituto Lanari de la UBA, médica de Fundación Pallium y autora del libro Te voy a acompañar hasta el final.

Fuente: Clarín

martes, 16 de septiembre de 2014

Por qué Israel mantiene a tantos pacientes entre la vida y la muerte

Cuando Ariel Sharon murió en enero de este año, ocho años después de un accidente cerebrovascular, probablemente había sobrevivido durante más tiempo de lo que habría sido el caso si hubiera vivido en cualquier otra parte del mundo.

Mano de un ancianoDesde 2005 es ilegal en Israel apagar los aparatos de respiración asistida cuando una persona se está muriendo o no tiene esperanza de recuperación. El resultado es que un gran número de pacientes pasan años en terapia intensiva, muchos de ellos en estado inconsciente.

Después de sobrevivir a Auschwitz sólo para encontrarse a sí misma sin un hogar familiar después de la guerra, Hava, que tiene ahora 80 años, se hizo una promesa a sí misma.

Cuando creciera tendría a sus hijos de joven, les proporcionaría un hogar cálido y luego después de que se fueran de casa, ella y su esposo, Schmail, tendrían una segunda infancia y esta vez, sería más feliz.

Durante un tiempo lo fue, pero luego su marido desarrolló una enfermedad cardíaca y un día, a la edad de 71 años, se desplomó.

Durante los últimos 12 años ha permanecido en una cama en un hospital psiquiátrico reconvertido en las colinas en las afueras de Jerusalén.

Al igual que todos los otros pacientes aquí, él está en silencio con un gran tubo conectado a un orificio en la garganta que insufla aire en sus pulmones.

Soporte vital

Hava pasa seis horas al día a su lado. "Trato de hablar con él", me dice. "Le hago saber que no está solo".

Está inconsciente, pero ella piensa que la única voz que reconoce es la de ella. "Trato de mantenerlo con vida," dice ella.

Algunos pacientes están apoyados en almohadas. Otros, los menos, se quedan mirando a la distancia, pero en su mayor parte cada sala contiene personas que se ven como si estuvieran durmiendo, de alguna manera suspendidos en el limbo entre la vida y la muerte.

En la sala de enfermería hay un monitor de circuito cerrado de televisión, donde los 20 pacientes se pueden ver en una pantalla y se ve muy poco movimiento, sólo personas dormidas.

En la mayoría de los países no existiría una sala como ésta. Los médicos y familias discutirían el estado del paciente y podrían haber tomado la decisión de apagar el ventilador de Schmail para permitir que muriese.

Pero desde 2005 esto es ilegal en Israel y se considera que es matar al paciente, incluso si ya se están muriendo.

miércoles, 23 de julio de 2014

Las autoridades médicas británicas, a favor de la ley de muerte digna

Más de 100 expertos participan en el debate en la Cámara de los Lores. El arzobispo de Canterbury Justin Welby pide que se respete "la santidad de la vida".

Miembros de la Cámara de los Lores, en la ceremonia de apertura del...Veintisiete autoridades médicas británicas han reclamado públicamente la aprobación de la Ley de la Muerte Digna que este viernes se debate en la Cámara de los Lores. La ley, impulsada por el laborista Lord Charles Falconer, aspira a legalizar el suministro de una medicación letal a pacientes con enfermedades terminales a los que les hayan diagnosticado menos de seis meses de vida.

Más de 100 expertos de todos los campos participan en el debate. Entre ellos, Sir Richard Thompson, presidente del Real Colegio de Médicos, uno de los firmantes de la carta que reclama "la opción que será un alivio para un número significativo de pacientes que sufren tremendamente durante sus últimos días".

Graham Winyard, ex director médico del Servicio Nacional de Salud (NHS), y Sir Michael Rolins, ex director del Instituto Nacional para la Salud y los Cuidados Médicos(NICE), son otros de los firmantes "a título personal" de una carta que ha creado cierta división entre las propias autoridades médicas. Aun así, el 75% de los británicos respaldan una ley de la muerte "asistida", según un reciente sondeo de YouGov.

El arzobispo de Canterbury, Justin Welby, ha expresado, sin embargo, su oposición a la ley, alegando "la santidad de la vida" y "la presión extraordinaria que se ejercería sobre las familias de los pacientes. La Iglesia Anglicana, que acaba de aceptar la ordenación de las mujeres como obispo, se opone oficialmente a la "muerte digna".

El arzobispo emérito anglicano Desmond Tutu se ha sumado, sin embargo, al debate en Westminster desde Sudáfrica. Tutu ha pedido a los británicos que reflexionen sobre la idea de "muerte digna" y ha puesto como ejemplo el "tratamiento vergonzoso" que recibió Nelson Mandela en sus últimos meses de vida.

"El debate en la Cámara de los Lores se produce exactamente el día del que hubiera sido su 96 cumpleaños, de ahí el alto valor simbólico que tiene para mí", ha recalcado Desmond Tutu en su carta abierta a los británicos. "He tenido la fortuna de trabajar durante gran parte de mi vida por la dignidad de los vivos. Ahora deseo dedicarle un tiempo a la cuestión de la muerte digna... Respeto la santidad de la vida, pero no cualquier precio".

Fuente: El Mundo

martes, 11 de febrero de 2014

Bélgica vota sobre la eutanasia en menores

Legalizó el derecho a la muerte asistida para adultos en 2002. Ahora el Senado intentará el jueves hacer ley ese igual derecho para niños con enfermedades terminales que sufren un dolor físico insoportable.

Bélgica se prepara para el voto, el próximo jueves en el Parlamento, la ley que despenalizará la eutanasia a los menores, una propuesta controvertida que, de aprobarse, convertirá al país en el segundo en el mundo -después de Holanda- en contar con una legislación de ese tipo.

El objetivo es permitir a niños y adolescentes optar a la eutanasia médica en supuestos muy restringidos, cuando padezcan un "sufrimiento físico insoportable y su muerte a corto plazo sea inevitable".

Para ello, deberán contar con una autorización escrita de sus padres y una evaluación psicológica.

La extensión a niños y adolescentes de la ley sobre la eutanasia cuenta ya con el respaldo del Senado, que le dio luz verde el pasado diciembre gracias al apoyo de socialistas, liberales, ecologistas y de los nacionalistas flamencos del N-VA.

Ante el temor a la aprobación definitiva de la ley, la Iglesia belga hizo un llamamiento a la población para "despertar las conciencias y provocar un último debate público", con el objetivo de sumar voces en contra del proyecto.

La petición se dirige a los católicos, pero también a los "otros cristianos, a creyentes de otras religiones, a agnósticos y a ateos", según un comunicado, que explica que "no es demasiado tarde" para oponerse a la ley. La Iglesia cuestiona en particular la coherencia de esa normativa, y la utilidad de esa ampliación, al considerar que no existe una demanda real.

Fuente: La Nueva (Bahía Blanca)